Lección de miedo

Lección de miedoEn los institutos españoles no hay animadoras, ni equipo de fútbol americano, ni baile de promoción, ni ninguna otra de estas particularidades que tan acostumbrados estamos a ver en las series y películas americanas, pero eso no hace, ni mucho menos, que sea un mal escenario para lo que se suele denominar una historia de terror de teens, es decir, la típica narración con psicópata o monstruo dedicado a hacer la vida imposible a un grupo de amigos adolescentes. De hecho, o al menos eso pensé, puede ser incluso más entretenido el conjunto con un cambio de escenario a uno más "castizo".
    Lección de miedo es, en esencia, eso: una película (en formato libro) de terror de teens. Muchas de sus premisas se mantienen, incluso el tono ligero de psedo investigación policial, pero todo lo que atañe a los adolescentes en cuestión cambia por el simple motivo de que un instituto americano es muy distinto de un instituto español. El leit motiv, el estudio del miedo, es también habitual en este tipo de películas.
    Esta novela empecé a escribirla al poco de salir del instituto, allá por el año noventa y nueve. Muchas cosas han cambiado desde entonces, de tal manera que casi resultará histórica (qué vértigo) en algunos aspectos: en mis tiempos no teníamos teléfonos móviles, no existían los emos, empezaban a proliferar las drogas de diseño... Por otro lado, algunas se mantienen: se sigue bebiendo kalimotxo en los garitos (que no sé cómo se llamarán ahora), Iron Maiden sigue sacando discos, los adolescentes siguen siéndolo y, en general, el mundo gira por órbitas parecidas. Confío en que, al menos, la novela no se haya quedado muy desfasada, pero no tendría sentido retocarla.
    Lección de miedo fue, también, una de mis primeras satisfacciones literarias. Las palabras de aliento que recibí del equipo que organizaba el concurso Psyco-Tau, allá por el año 2002, me ayudaron mucho a continuar con la escritura de un modo más serio. Espero haber estado a la altura de sus intuiciones y haber mejorado con el tiempo. Desde aquí, en el improbable caso de que lean estas líneas, va mi agradecimiento.
    También para Pedro Escudero Zumel: el año pasado, cuando ya iba a dejar que la novela reposase para siempre en el cajón de los manuscritos abandonados, me animó a que lo presentara a un concurso: el casting literario de Studio Online Productions. En el mismo conseguí un puesto de finalista que ha valido la publicación de la novela. Aquellos que tengáis interés en leerla, podéis encontrarla en el catálogo de la editorial. Espero que la disfrutéis. Si tenéis alguna queja, la culpa es de Pedro.
    Lo cierto es que con la magnífica ilustración que había realizado Isis G. Olguín para la portada de esta novela hubiera sido una pena no encontrar editor. Ahora queda el siguiente paso: la adaptación cinematográfica. Mi hermana siempre ha estado tentada de ponerse con el guión. Quién sabe...

email Si quieres ponerte en contacto con el Bibliotecario Topo, Guardián de la página, pincha en el cuervo mensajero email

Ilustraciones por Jean Gilbert Capietto

La trastienda del topo

Si quieres contribuir a los proyectos del Bibliotecario Topo
O comprar alguna de sus obras
Visita La Trastienda del Topo

Para volver a la página de inicio, coge la vela vela